El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y el reconocido orador Dante Gebel mantuvieron una reunión privada en Buenos Aires que sacude el tablero político. El encuentro, realizado bajo estricta reserva, marca una alianza de intereses: mientras Gebel busca expandir su influencia y mensaje de fe en Córdoba, Llaryora apuesta a captar el voto de los sectores "huérfanos de la política".
Para el mandatario cordobés, este acercamiento es clave para consolidar el peronismo federal y alejarse de la "vieja política". Su objetivo final es claro: liderar la liga de gobernadores y posicionarse como el heredero natural para la carrera presidencial.