Mendoza es, junto a Buenos Aires, una de las dos únicas provincias argentinas que aún no adecuan su Constitución a la reforma nacional de 1994. Esta "mora constitucional" de tres décadas impide que las comunas dicten sus propias cartas orgánicas y gestionen sus recursos con independencia real del poder central.
La experta Gabriela Ávalos (Abogada constitucionalista) advierte que esta falta de actualización limita la democracia local. No se trata de sumar burocracia ni gastos, sino de permitir que los vecinos elijan autoridades en sus distritos y prioricen obras según su realidad territorial. El debate renace por la presión de municipios como San Rafael, obligando a la Legislatura a saldar una cuenta institucional pendiente.

