Claudio "Chiqui" Tapia y Pablo Toviggino enfrentan un escenario judicial adverso tras el rechazo de la nulidad en una causa por evasión fiscal. Mientras la Cámara mantiene firme el procesamiento, en los pasillos del fútbol y la política argentina resuenan rumores sobre las ambiciones presidenciales de Tapia.
Su capacidad de influencia sobre los dirigentes de la AFA y sus vínculos con sectores gremiales lo posicionan como un posible "outsider". Sin embargo, su futuro depende de cómo logre sortear las investigaciones sobre los balances contables de la Asociación, calificados irónicamente como "literatura fantástica".