El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, participó de la inauguración del parque solar "El Quemado" en Las Heras, un proyecto estratégico para la transición energética provincial. Sin embargo, más allá del avance tecnológico y la inversión privada, el mandatario aprovechó la ocasión para lanzar una cruda reflexión sobre la macroeconomía argentina y la implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), asegurando que su existencia es un síntoma de los problemas estructurales que arrastra el país.
Una herramienta necesaria ante la crisis estructural
Durante su discurso, Cornejo fue tajante y sentenció: "El RIGI existe porque la economía no viene bien". Para el gobernador mendocino, este tipo de beneficios excepcionales son requeridos únicamente porque Argentina no ha logrado establecer condiciones fiscales normales y competitivas a lo largo del tiempo. Si bien celebró la llegada de capitales para obras de infraestructura, advirtió que el objetivo de fondo debe ser la estabilización económica definitiva.
"Aspiramos a una Argentina donde el RIGI no sea necesario", expresó Cornejo, remarcando que la seguridad jurídica y el alivio impositivo deberían alcanzar tanto a las Pymes como a las grandes corporaciones por igual. En un contexto de incertidumbre nacional, el mandatario destacó que Mendoza sigue apostando a la productividad y la eficiencia, liderando el cambio de matriz energética mientras espera que las reformas nacionales logren, finalmente, normalizar el mercado y potenciar el consumo interno de manera sostenida.