El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fin del acuerdo marco de alto el fuego con Irán, desatando una nueva ola de preocupación a nivel global.
Durante la cumbre de la OTAN en Ankara, el mandatario fue tajante al descartar nuevas negociaciones, acusando al régimen iraní de ser "gente enferma" y "mentirosos" que "hacen daño a su pueblo".
Escalada bélica y tensión en Medio Oriente
Las fuertes declaraciones llegan tras una noche de intensos ataques cruzados. Las fuerzas estadounidenses bombardearon objetivos militares en Irán, incluyendo radares y embarcaciones, respondiendo a agresiones contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz.
Como represalia directa, Irán lanzó misiles y drones contra bases que albergan tropas de EE. UU. en Kuwait y Bahréin.
Esta reactivación del conflicto amenaza con paralizar el comercio de energía en una zona marítima vital para la economía del planeta. De hecho, los precios del barril de crudo Brent se dispararon más de un 6% inmediatamente después del discurso de Trump.
Además de la ofensiva militar, Estados Unidos revocó la licencia que permitía a Irán vender su petróleo en el mercado internacional, asfixiando aún más la economía de la nación asiática. Mientras tanto, en Irak continúan los multitudinarios funerales del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenéi, muerto en los primeros días de esta guerra.
La comunidad internacional observa con alarma el inminente recrudecimiento del conflicto.