Donald Trump sacudió la geopolítica global al amenazar con abandonar la OTAN, calificándola de "tigre de papel". El mandatario exige que sus aliados, liderados por el Reino Unido, respalden militarmente el control de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz ante las amenazas de Irán.
La molestia de Trump radica en el desequilibrio financiero: Estados Unidos aporta el 60% del presupuesto de la alianza. Ante la negativa de apoyo en Medio Oriente, el presidente evalúa retirar tropas y cerrar bases en Europa, lo que representaría un quiebre histórico para la seguridad occidental y la estabilidad del petróleo.