En un giro impensado, IMPSA retomará la construcción de las centrales hidroeléctricas Macagua y Tocoma en Venezuela. Este mismo proyecto, frenado hace más de diez años por incumplimientos de pago del chavismo, fue el detonante de la crisis que llevó a la histórica empresa mendocina a la quiebra y posterior estatización durante el gobierno de Alberto Fernández.
Ahora, bajo el control de un fondo de inversión estadounidense y convertida en la primera empresa privatizada por la gestión de Javier Milei, IMPSA reactiva el contrato. La operación busca recuperar maquinaria bloqueada en varios países y aliviar la colapsada red eléctrica venezolana, mientras la compañía consigue un respiro financiero crucial tras renegociar su deuda de 583 millones de dólares.