Un potente terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes la isla de Kyushu, en el suroeste de Japón, alcanzando el nivel 7 en la escala sísmica Shindo, el grado máximo de medición en el país nipón. El violento temblor, registrado a las 16:27 hora local, activó de inmediato una alerta de tsunami para olas de hasta un metro de altura y provocó importantes cortes de energía que afectaron a cerca de 40.000 hogares.
Sin víctimas graves, pero con impacto en transportes y la industria tech
Pese a la virulencia del movimiento telúrico, las autoridades locales no han informado sobre víctimas mortales ni daños estructurales severos hasta el momento. Sin embargo, los efectos en las infraestructuras se sintieron de inmediato: la compañía ferroviaria JR Kyushu suspendió los servicios del tren bala, mientras que la Autoridad de Regulación Nuclear confirmó que las centrales nucleares de la zona operan con normalidad y sin registrar anomalías.
El impacto del evento sísmico también alcanzó al sector tecnológico global. Gigantes de la industria de semiconductores y electrónica como Sony y TSMC poseen plantas estratégicas en las prefecturas afectadas de Kumamoto y sus alrededores, por lo que las firmas ya se encuentran evaluando posibles daños en sus instalaciones.
Japón, ubicado sobre el convulso Cinturón de Fuego del Pacífico, concentra cerca del 20% de los sismos de gran magnitud a nivel mundial. Ante este escenario, la Agencia Meteorológica Japonesa (JMA) instó a la población a mantenerse alerta ante posibles réplicas en las próximas horas, recordando el constante desafío sísmico que enfrenta el archipiélago.