Tras un conflicto judicial de dos años, Noelia Castillo falleció por eutanasia en el Hospital San Camil de Barcelona. La joven de 25 años había solicitado el procedimiento en 2022, luego de quedar parapléjica tras un intento de quitarse la vida después de haber sido víctima de una violación grupal.
Pese a la oposición de su padre y organizaciones religiosas, la justicia española ratificó su derecho a la muerte digna. Sus últimas horas las pasó acompañada de sus allegados, dejando un mensaje claro sobre su voluntad de dejar de sufrir. El caso genera un fuerte impacto internacional.