La Casa Blanca hizo públicos los resultados del último examen médico integral de Donald Trump, realizado en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed. El informe, elaborado por el médico presidencial Sean Barbabella, confirma que el presidente se encuentra en excelente estado de salud general, disipando rápidamente las recientes especulaciones sobre su condición física.
Evaluaciones cognitivas, cardíacas y las indicaciones médicas
A pesar de la calificación altamente positiva que resalta su sólida función pulmonar, neurológica y física, el profesional de la salud emitió importantes sugerencias preventivas. Concretamente, se le indicó a Trump aumentar la actividad física y continuar perdiendo peso, teniendo en cuenta que el mandatario de 1,90 metros registra actualmente 108 kilogramos en la balanza.
El chequeo médico prestó especial atención a síntomas visibles que habían generado alarmas. Respecto a la hinchazón en sus piernas, originada por una insuficiencia venosa crónica, el médico reportó una notable mejoría respecto al año pasado. Asimismo, se aclaró que los constantes hematomas en sus manos se deben simplemente a los frecuentes apretones de manos oficiales y a las altas dosis de aspirina que el republicano elige tomar por su cuenta para mejorar la circulación, superando la dosis habitual sugerida.
Uno de los datos más sorprendentes del documento surgió del electrocardiograma asistido por inteligencia artificial, el cual determinó que la edad cardíaca de Trump es 14 años menor que su edad cronológica. A nivel del sistema nervioso, el presidente exhibió parámetros completamente normales, destacando nervios craneales intactos.
Finalmente, para despejar cualquier duda sobre su capacidad mental, el mandatario se sometió a la Evaluación Cognitiva de Montreal. En esta rigurosa prueba, que detecta signos de deterioro temprano, obtuvo un puntaje perfecto de 30 sobre 30, lo que reconfirma que está plenamente capacitado para ejercer todas sus funciones de Estado.