La Guardia Revolucionaria de Irán anunció que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cese sus ataques militares y levante el bloqueo naval impuesto por Donald Trump en la estratégica vía marítima.
El cuerpo militar advirtió de manera tajante que las exportaciones de recursos energéticos en la región "son para todos o para nadie", lo que pone bajo amenaza directa al 20% del tránsito global de petróleo y gas licuado.
Escalada armada y represalias en Medio Oriente
La respuesta de Teherán se produce tras una ofensiva de siete horas lanzada por el Comando Central de EE.UU. (Centcom) contra objetivos costeros iraníes.
Aunque el gobierno norteamericano argumenta que busca mermar la capacidad de ataque de la República Islámica, la portavoz oficial de Irán, Fatemeh Mohajerani, denunció que la ola de bombardeos dejó al menos 30 civiles muertos en los últimos días, además de siete militares caídos en una base sureña.
Como represalia inmediata, Irán reivindicó ataques con drones y misiles en bases militares estratégicas de aliados de Washington, afectando puntos clave en Kuwait, Baréin y Jordania.
La tensión regional se disparó por completo tras la decisión de Trump de dar por terminado el acuerdo marco de alto el fuego firmado el pasado 17 de junio, reinstaurando el cerco marítimo y exigiendo compensaciones económicas a los países del Golfo.