Desde 1969, Noruega revolucionó la gestión de recursos naturales con el "modo noruego". El sistema combina una fuerte regulación estatal, impuestos del 80% a petroleras y la creación de Statoil. Su pilar es el Fondo del Petróleo, creado en 1990, que invierte exclusivamente en el extranjero para evitar la inflación interna y la "enfermedad holandesa".
Con activos por 2 trillones de dólares, el Estado solo utiliza el 3% anual de utilidades para financiar salud, educación e infraestructura. Este ahorro estratégico garantiza bienestar a futuras generaciones, planteando un espejo necesario para el desarrollo de Vaca Muerta en Argentina.