El hundimiento del buque ruso Ursa Mayor a solo 60 millas de la costa española ha desatado una crisis geopolítica sin precedentes. Según reportes de inteligencia, la embarcación transportaba componentes críticos de reactores nucleares destinados a la flota de submarinos de Corea del Norte, como parte de un pacto militar entre Vladimir Putin y Kim Jong Un.
Aunque inicialmente se reportó como un naufragio, nuevas evidencias sugieren que el buque fue interceptado por un torpedo especial. El incidente, ocurrido en el Mar Mediterráneo, ha puesto al gobierno de Pedro Sánchez bajo presión, mientras naves espías monitorean posibles fugas radioactivas en la zona.