En un movimiento clave para definir el curso de la operación "Epic Fury", el Pentágono ha desplegado dos unidades del EA-37B Compass Call hacia la región. Estas aeronaves, que estéticamente parecen jets privados, son en realidad potentes centros de ataque electromagnético.
Su misión es "apagar" la coordinación de las baterías de misiles balísticos iraníes mediante interferencias de alta precisión. El despliegue busca liberar el Estrecho de Ormuz, donde el bloqueo naval ha disparado los precios globales del petróleo.
Para el gobierno de Trump, el dominio del espectro digital es la herramienta definitiva para neutralizar la amenaza sin recurrir a un bombardeo convencional.