COMBUSTIBLES

El petróleo se desploma en el mundo: por qué el precio de la nafta no bajará en Argentina

El crudo a nivel internacional registró una fuerte caída tras un histórico acuerdo en Medio Oriente, pero los surtidores argentinos mantendrán sus valores elevados por factores imprevistos.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

16 Junio de 2026 - 11:32

El desplome del petróleo Brent a nivel internacional, que cayó más del 5% tras el histórico acuerdo entre Estados Unidos e Irán para liberar el estratégico estrecho de Ormuz, despertó la ilusión de un alivio económico global. Sin embargo, según reveló un informe de Fernando García para Sin Verso, el impacto de esta baja notable no llegará de inmediato a los surtidores de Argentina, frustrando la expectativa de los conductores.

Impuestos y deudas: el freno en los surtidores

La principal razón de este congelamiento responde a un mecanismo de compensación de las petroleras locales. Desde abril, mientras el crudo internacional tocaba picos máximos, las refinadoras argentinas operaron bajo un valor de referencia subsidiado cercano a los 70 dólares. Esta diferencia acumuló una millonaria deuda pendiente con los productores que las empresas buscan saldar antes de aplicar cualquier tipo de rebaja al consumidor final. Los especialistas estiman que se necesitarán al menos dos meses de estabilidad en los precios internacionales para ver reflejado un descenso real en las estaciones de servicio.

A este retraso logístico se le suma una presión impositiva sin precedentes. El análisis difundido en Sin Verso expuso que la carga tributaria sobre los combustibles aumentó un 230% durante la gestión de Javier Milei, duplicando el peso de los impuestos sobre el valor final del litro, que pasó del 8,9% al 18,54%. Esta realidad convirtió a la Argentina en el país exportador de la región donde más aumentó la nafta, con una suba acumulada del 24,3% en solo tres meses, superando ampliamente a Brasil y México. Como consecuencia directa de este escenario, el consumo de combustible ya registró una caída del 1,8% interanual, consolidando un panorama de recesión en el sector.