EVASIÓN MILLONARIA

Alerta por el avance del mercado ilegal de artículos de uso diario que golpea la economía nacional

El contrabando en Argentina se expandió hacia pañales, termos y perfumería, lo que generó una fuerte evasión fiscal y perjuicios directos en el empleo formal y la salud pública.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

13 Julio de 2026 - 11:10

El contrabando en Argentina experimentó una fuerte mutación en los últimos meses al expandirse masivamente hacia productos de consumo básico. Un informe del periodista Fernando García reveló que el mercado ilegal ya no se limita a la electrónica de alta gama, sino que abarca artículos cotidianos como pañales, máquinas de afeitar, termos, cosméticos y camisetas de fútbol falsificadas. Esta alarmante diversificación de la mercadería clandestina afecta directamente la recaudación fiscal, destruye el empleo formal y expone a la población a materiales potencialmente tóxicos en productos sin control sanitario.

Las cifras de la evasión y el impacto en las industrias locales

Las estimaciones del sector privado exponen la gravedad del escenario actual. Las empresas de tecnología denunciaron que el contrabando supera el 40% en teléfonos celulares, lo que significa que uno de cada tres dispositivos comercializados ingresó de forma ilícita. En otros rubros el panorama es igual de crítico ya que el comercio ilegal alcanza el 80% en perfumes, el 50% en termos y el 15% en pañales. Asimismo, la Federación de Comercio e Industria constató que siete de cada diez camisetas vendidas en la vía pública son imitaciones de marcas deportivas.

Según la consultora MAP, el perjuicio económico es devastador para las arcas públicas. Durante 2025, el Estado dejó de recaudar US$ 2.300 millones, una cifra equivalente al 0,3% del Producto Interno Bruto (PIB). Los especialistas advierten que estos recursos fiscales perdidos representan el presupuesto necesario para construir 3.800 escuelas públicas u 80 hospitales de alta complejidad. El informe advierte además sobre la pérdida de 10.000 puestos de trabajo directos en el sector formal, lo que motivó que los organismos de control estatal resolvieran reforzar las fiscalizaciones aduaneras en los principales centros de distribución comercial.