El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que la Argentina logrará una inflación anual de un solo dígito recién para el año 2028. Según su último informe tras la segunda revisión del acuerdo, el organismo internacional prevé una desinflación gradual, ubicando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en torno al 25% para finales de este 2026.
Diferencias con el mercado y exigencias al Indec
A pesar del optimismo del FMI, las estimaciones privadas en la Argentina marcan otro ritmo. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) emitido por el Banco Central, las consultoras prevén una inflación anual del 30,5% para 2026.
Los analistas locales no ven tan cercano el objetivo de perforar el piso de los dos dígitos, marcando un claro contraste con la mirada externa y reflejando cautela por la incertidumbre electoral que asoma en 2027.
Por otro lado, el Fondo lanzó una fuerte exigencia al Gobierno respecto al Indec. El organismo pidió actualizar de forma urgente las canastas de consumo que se utilizan para calcular el índice oficial.
Hoy en día, se sigue empleando la canasta de 2004, lo que para el FMI deja a la medición "desactualizada y menos representativa".
Bajar la inflación de tres cifras a dos se logra en poco tiempo, pero llegar a un solo dígito puede demorar años. Por eso, para el FMI es fundamental consolidar un ancla fiscal creíble que no dependa únicamente del esquema cambiario, evitando así desequilibrios macroeconómicos en el mediano plazo.