Tras años de cerrar sus plantas tradicionales, Europa lidera una renovada carrera energética. Según el análisis de Martín Gastañaga para el programa Círculo Político, el continente apuesta miles de millones de euros en la fusión nuclear, una tecnología que imita al sol para ofrecer energía limpia, inagotable y 100% segura.
El trasfondo de esta millonaria inversión es netamente geopolítico. Países como Francia, Italia y Alemania aceleran sus propios megaproyectos para no quedar rezagados frente a los enormes avances de Estados Unidos o China.
El objetivo europeo es claro: asegurar su soberanía tecnológica, evitar quedar atrapados en la tensión de estas potencias y dominar el indispensable mercado energético del futuro.