En su columna para Sin Verso, Noe Castro Bonamico analiza el fin de la compra impulsiva en Argentina. Ante un contexto económico ajustado, el consumidor millennial ha mutado en un estratega racional: ocho de cada diez usuarios ya no compran sin antes comparar precios, leer reseñas y esperar eventos de descuentos.
El celular lidera el 80% de las operaciones, pero el verdadero motor de la venta es la financiación. La combinación de billeteras virtuales y planes de cuotas se volvió indispensable para concretar transacciones en un mercado donde el margen de error desapareció.