El comercio electrónico en Argentina atraviesa una transformación estructural impulsada por la apertura económica y la búsqueda constante de ahorro por parte de los consumidores. Según datos confirmados a Sin Verso por Gustavo Sambusetti, director institucional de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), las compras transfronterizas registraron un crecimiento interanual del 270%. Este fenómeno, que movilizó más de 1.1 millones de transacciones en el último año, tiene dos protagonistas indiscutibles: las plataformas asiáticas Temu y Shein, que ya concentran el 72% del mercado local de envíos internacionales.
El auge de las "apps de la oportunidad" y el cambio de consumo
La irrupción de estos gigantes del e-commerce ha reconfigurado las prioridades del comprador. Mientras que el comercio electrónico local creció un 121% en facturación —quedando por debajo de la inflación anual—, las operaciones con el exterior se dispararon gracias a la brecha de precios, que en muchos rubros alcanza el 40% respecto a los productos nacionales. El ticket promedio de estas compras internacionales se sitúa actualmente en los 60.000 pesos, traccionado principalmente por indumentaria, accesorios y pequeños gadgets tecnológicos que no se consiguen en el mercado interno.
Este cambio de hábito no solo responde al factor económico, sino también a la experiencia de usuario y la simplificación logística del sistema "puerta a puerta". Las estrategias de envío gratuito y la gamificación de las aplicaciones han logrado captar a un público masivo que prioriza el costo por sobre la inmediatez de la entrega. Sin embargo, este flujo plantea un desafío crítico para los comercios locales, que deben competir contra estructuras de costos globales imposibles de igualar. La consolidación de este modelo cross-border parece ser el nuevo estándar en una economía que busca integrarse, obligando a las marcas nacionales a acelerar su digitalización para no quedar fuera del radar del nuevo comprador inteligente.