El mercado automotor argentino atraviesa un 2026 de transformaciones profundas marcadas por la apertura comercial y el avance imparable de los fabricantes chinos.
En este escenario desafiante, de las siete marcas líderes que concentran el 70% de las ventas totales, solo dos lograron incrementar su participación de manera real: Ford y Chevrolet.
Mientras gigantes históricos como Volkswagen y Toyota experimentaron caídas en su cuota de mercado, estas firmas capitalizaron la demanda con estrategias flexibles y una renovación de productos clave.
La clave del éxito: apuestas estratégicas y modelos globales
El caso de Ford es el más emblemático de este cuatrimestre, logrando saltar del 7,5% al 9,1% de participación. Lo curioso es que, por primera vez en años, el liderazgo de la marca no recae exclusivamente en la Ranger nacional, sino en el Ford Territory.
Este SUV, fabricado en China, demuestra que los usuarios buscan tecnología avanzada sin importar el origen, siempre que cuente con el respaldo de una marca tradicional.
Por su parte, Chevrolet trepó al 8,1% de cuota, recuperando terreno tras años de restricciones. La marca logró este crecimiento reforzando la oferta de modelos como el Onix y el Tracker, que hoy representan más del 60% de sus ventas. La tendencia es clara: las automotrices que logran integrar vehículos de origen oriental en su catálogo o que mantienen un stock agresivo en segmentos competitivos, son las que están ganando la batalla en una "torta" de ventas que ya no crece, sino que se reparte.