La matriz productiva de Mendoza muestra signos de una transformación profunda. Ante la pérdida de rentabilidad de los vinos comunes, productores locales migran hacia cultivos con alta demanda internacional. Rodolfo Vargas Arizu, ministro de Producción de Mendoza, destacó el crecimiento exponencial del pistacho, el nogal y la cereza primicia, especialmente bajo sistemas de riego por goteo. Zonas como Santa Rosa ya registran cientos de hectáreas de pasturas y ganadería intensiva donde antes dominaba el parral.
Esta diversificación busca mitigar riesgos climáticos y aprovechar los altos precios de los frutos secos, marcando un nuevo rumbo para la economía regional mendocina.