El Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) genera expectativas positivas en las Pymes argentinas, tras años de presión fiscal e inflación. Este esquema beneficia a empresas que realicen inversiones desde los 150.000 dólares hasta los 9 millones de dólares.
Entre sus principales ventajas, destaca la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA en un plazo de tres meses. El régimen prioriza proyectos destinados a mejorar la eficiencia energética, sistemas de riego agrícola y energías renovables.
Ligado a la modernización laboral, el RIMI se posiciona como una herramienta clave para la creación de empleo y la competitividad productiva.