El megaproyecto minero de cobre Vicuña, en San Juan, adjudicó la construcción de su campamento habitacional al consorcio chino Beijing Chendong y RAFA S.A. por U$S 52 millones, superando holgadamente la oferta argentina de U$S 70 millones.
Daniel Gallardo cuenta como este caso expone el talón de Aquiles de la industria nacional: la imposibilidad de competir frente a los bajos costos asiáticos y la asfixiante presión impositiva local. Mientras el RIGI allana el camino para las megainversiones extranjeras, los proveedores de logística y servicios argentinos quedan marginados del derrame económico indirecto por pura desventaja estructural.