Luego de años en los que los vehículos de segunda mano parecían una inversión infalible, el mercado automotor argentino experimenta un drástico cambio de escenario. En el informe de Fernando García para El Interactivo, se expuso cómo la agresiva estrategia de las automotrices para vender unidades 0Km está impactando de lleno en quienes intentan comercializar su auto usado. La combinación de una fuerte caída de demanda, estabilidad cambiaria y un abultado sobrestock de 137.000 unidades sin vender obligó a las terminales a lanzar bonificaciones históricas.
El fin del refugio de valor
Ante la necesidad urgente de mover el stock, varias marcas ofrecen actualmente descuentos de hasta un 25% y atractivos planes de financiación a tasa 0%. Sin embargo, García detalló que muchos particulares mantienen una expectativa irreal sobre sus rodados, publicando sus vehículos entre un 20% y 30% por encima del valor real de venta. "Hay gente que todavía piensa el mercado con lógica de hace dos años", afirman desde las agencias.
Esta seria distorsión genera situaciones insólitas: modelos de alta rotación como el Toyota Corolla, el Volkswagen Taos o el Peugeot 208, con hasta tres años de antigüedad, llegan a pedirse al mismo precio que un 0Km con promoción.
A este escenario se suma la irrupción de marcas chinas con alta tecnología y valores muy competitivos, lo que empuja a reajustar todo el mercado. Desde la Cámara del Comercio Automotor advierten de forma contundente que hoy "solo se vende lo que está realmente en precio". El mercado de los usados vuelve progresivamente a la racionalidad, aunque muchos propietarios tarden meses en aceptar que el auto ya dejó de ser un escudo contra la inflación.