El actual panorama energético presenta señales críticas similares a las del inicio de la pandemia. Según datos de The Economist, la pérdida de suministro en los primeros 50 días de guerra alcanzó los 550 millones de barriles de crudo.
La situación se agrava en Asia, donde la producción de refinados cayó significativamente. Mientras el mercado a futuro muestra optimismo, el precio real de los cargamentos oscila entre 130 y 150 dólares por barril, evidenciando una percepción engañosa que podría derivar en una caída del 3% del PBI mundial. Escuchá el informe de Martín Carreras en El Interactivo.