Si hoy sentís que tu sueldo no alcanza a pesar de estar cerca del famoso "número redondo", no estás solo: simplemente sos estadísticamente promedio.
Los últimos datos del INDEC para el cierre de 2025 confirman que la desigualdad en Argentina se ha estancado en niveles críticos, dejando a la histórica clase media en una zona de vulnerabilidad.
El dato que "el promedio" intenta ocultar
El análisis de Fernando García en el programa Sin Verso pone el foco en una distinción técnica fundamental: el ingreso promedio se ubica en $1.068.540, pero este número resulta engañoso.
Al estar distorsionado por los sectores de ingresos más altos, no refleja el día a día de la calle. La realidad más cruda la muestra la mediana salarial, que es de apenas $800.000.
Esto significa que la mitad de los trabajadores argentinos ganan menos que esa cifra, quedando muy por debajo de la línea necesaria para no ser pobre.
La brecha es abismal: el 10% más rico concentra el 32,3% del ingreso total, percibiendo 13 veces más que el decil más pobre. Esta estructura rígida demuestra que, aunque los ingresos nominales crecieron un 44,9% interanual, crecer no es lo mismo que distribuir.