En diálogo con El Interactivo, José Vives, CEO de Dice Containers, explicó cómo el sector experimentó un verdadero estallido a partir de la pandemia, impulsado por personas que buscaban mudarse fuera de los cascos urbanos de forma inmediata y sin las complicaciones habituales de la edificación tradicional.
El beneficio de la inmediatez y costos cerrados
El diferencial absoluto de este modelo radica en la previsibilidad de los tiempos y del presupuesto. Según detalló Vives, el proceso completo se realiza bajo techo dentro de la propia planta de la empresa, lo que anula cualquier imprevisto meteorológico o logístico en el terreno.
La instalación final y el montaje de la estructura en destino demoran un plazo máximo de 7 días de corrido, resolviendo el principal foco de estrés de los propietarios que deciden encarar un proyecto desde cero.
Respecto a los materiales y la adaptabilidad, las unidades se desarrollan combinando contenedores marítimos reutilizados para asegurar espacios confortables de gran habitabilidad.
Cuentan con tecnologías avanzadas de aislación térmica, como la espuma de poliuretano, y terminaciones en durlock o madera.
En cuanto al mercado actual, las oficinas comerciales básicas arrancan en los 11.000 dólares, mientras que las viviendas más completas de 90 metros cuadrados alcanzan los 45.000 dólares, ofreciendo una opción llave en mano con financiación de fábrica