La llegada de la carne de burro a las góndolas de Chubut ha encendido un debate que trasciende lo estrictamente gastronómico para enfrentar la necesidad económica y la ética animal.
Según lo expuesto por el periodista José Urrutia en el programa Sin Verso, lo que comenzó como un proyecto experimental de un productor de Punta Tombo, ya es una realidad comercial que busca posicionarse como una alternativa drástica.
Nutrición y ahorro: el fin del "tabú de la vaca"
Con cortes que rondan los $7.500 por kilo, este producto se presenta como una opción sumamente competitiva frente a los cortes vacunos tradicionales, que llegan a duplicar ese valor.
Los impulsores del proyecto aseguran que sus propiedades son notables: se trata de una carne magra, rica en hierro y con un sabor ligeramente más dulce. Para los productores locales, no es solo una cuestión de precios, sino una estrategia para diversificar la matriz productiva de la Patagonia, hoy golpeada por la crisis en el sector ovino.