El financiamiento privado que sostuvo el consumo de artículos para el hogar enfrenta una crisis sin precedentes. Según el informe presentado por el periodista Fernando García en el programa Sin Verso, la morosidad en las principales cadenas de electrodomésticos del país alcanzó niveles históricos. Datos recientes del Banco Central de la República Argentina (BCRA) confirman que la irregularidad en este tipo de créditos saltó del 14,8% al 48,2% en apenas un año, exponiendo el severo deterioro en la capacidad de pago de las familias y un alarmante encarecimiento del costo financiero.
Las marcas más afectadas y el impacto en el consumo
El fenómeno golpea con extrema dureza a las grandes empresas de retail que otorgan financiamiento propio para sostener sus ventas en un contexto de caída del poder adquisitivo. Entre los casos más críticos relevados en el informe, Bazar Avenida lidera la tasa de morosidad con un 68,8%, seguida de cerca por Coppel con un 60,6%. Otras firmas masivas de gran presencia nacional también exhiben indicadores alarmantes que superan la mitad de su cartera: Cetrogar registra un 53,7%, Frávega un 53,5%, Megatone un 52,2% y Carsa (Musimundo) alcanza el 51,2%.
Estas cifras cuadruplican la mora promedio de los hogares en el sistema bancario tradicional, la cual se ubica en torno al 12%. El desfasaje se explica por los desproporcionados costos financieros totales aplicados en el sector, los cuales superan el 200% y 300% anual. Con una porción creciente de consumidores imposibilitados de cumplir sus compromisos, las cadenas pierden su principal motor de ventas y se enfrentan al complejo desafío de sostener su modelo de negocios en un mercado internamente agotado.