En la columna de Sin Verso de Fernando García, se analizó el drástico giro del mercado automotor argentino. En marzo, los patentamientos crecieron un 3,3%, pero el dato clave es el origen de las unidades: el 82% son importadas, el nivel más alto registrado desde junio de 2020.
Este cambio responde a la política de apertura del gobierno de Javier Milei, que facilita la llegada de marcas chinas como BYD y Haval. La contracara es el fuerte impacto industrial: la producción nacional cayó un 30% en el primer bimestre.
Hoy, las automotrices locales exigen políticas que prioricen fabricar sobre importar para frenar la crisis de actividad del sector.