Mendoza diversifica su matriz productiva apostando por la genética bovina. A través del trabajo científico del CONICET y la Dirección de Ganadería, la provincia desarrolla tecnologías reproductivas de avanzada, como la producción de embriones y la inseminación artificial.
El objetivo es lograr animales con mayor tolerancia y eficiencia de conversión alimenticia en tierras áridas, permitiendo incluso proyectar el engorde local. Estos avances representan una oportunidad histórica no solo para la producción de carne, sino para la potencial exportación de biotecnología mendocina al mundo.