La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) inició una fiscalización masiva dirigida a empleados en relación de dependencia que presentaron irregularidades en el Impuesto a las Ganancias. Mediante un cruce de datos sistémico, el fisco nacional detectó un volumen inusual de anomalías y comenzó a enviar miles de notificaciones electrónicas a los domicilios fiscales de los contribuyentes afectados.
El foco en la indumentaria y cómo regularizar la situación
El núcleo del control oficial se centró en las deducciones por gastos de indumentaria y equipamiento de trabajo declaradas en el Formulario 572 Web (SiRADIG) del período fiscal 2025. Al ser un concepto que carece de un tope nominal estricto, el organismo identificó abusos severos. En inspecciones previas, los sabuesos fiscales detectaron desde deducciones desmedidas hasta el intento de camuflar la compra de vehículos particulares bajo este rubro laboral. También se auditan desvíos en cargas de familia con ingresos superiores al mínimo no imponible y aportes a Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) que resultaron inexistentes.
Frente a este escenario, ARCA optó por abrir una instancia de "regularización temprana", invitando a los asalariados a rectificar sus datos de manera voluntaria antes de avanzar con sanciones punitivas. Para resolver la intimación de forma rápida y definitiva, los especialistas tributarios recomiendan el abono directo mediante un Volante Electrónico de Pago (VEP). Esta vía extingue el reclamo administrativo de inmediato y evita la necesidad de presentar una declaración jurada determinativa.
Por el contrario, optar por una declaración jurada completa puede acarrear perjuicios financieros adicionales, ya que el sistema podría recalcular la base imponible y exigir el pago automático de anticipos para el próximo período fiscal. Los contribuyentes deben revisar de forma urgente su Domicilio Fiscal Electrónico para verificar si recibieron la notificación y corregir su situación antes de que se inicien fiscalizaciones mayores.