El sueño mundialista comenzó con una pesadilla para la selección de Irak. A su llegada al aeropuerto de Chicago para disputar la Copa del Mundo 2026, las autoridades migratorias de Estados Unidos retuvieron durante casi siete horas a Aymen Hussein, estrella y goleador del equipo.
Pero el calvario no terminó ahí. Talal Salah, el fotógrafo oficial de la delegación, sufrió un destino peor: tras más de 10 horas de demoras y revisión de sus dispositivos, le negaron el ingreso y fue deportado. El incidente encendió las alarmas y generó un fuerte repudio, planteando interrogantes sobre el trato a ciertas delegaciones en la previa del evento deportivo más importante del planeta.