La tranquilidad habitual de Kansas City se vio alterada por la inconfundible pasión albiceleste. En la previa del duelo mundialista entre Argentina y Argelia, miles de fanáticos coparon las calles estadounidenses con un masivo banderazo que dejó imágenes inéditas: desde trenes colapsados hasta improvisadas parrillas móviles asando en la vía pública.
"El país no entiende que el fútbol es algo tan importante", relató Natalia Hagler a El Interactivo. La argentina radicada en Estados Unidos, explicó todos los puntios de un innegable choque cultural. Mientras los locales observan asombrados el despliegue de bombos, milanesas y choripanes, los hinchas demuestran que la devoción por la Selección no sabe de distancias ni presupuestos.