Un tornado con características de emergencia azotó brutalmente la ciudad de Enid, en el norte de Oklahoma. Durante 40 minutos de terror, el destructivo fenómeno arrasó con decenas de viviendas y obligó al cierre indefinido de la Base Aérea Vance. A pesar de que la intensidad de los vientos aplanó estructuras enteras y volcó vehículos pesados, los equipos de emergencia confirmaron un desenlace providencial: solo se registraron 10 heridos leves y ninguna víctima fatal.
El devastador paso por Gray Ridge
El meteoro tocó tierra al sur de Enid, una comunidad de 50.000 habitantes, y avanzó velozmente a 32 km/h. Su mayor furia se descargó sobre el barrio de Gray Ridge, donde los escombros quedaron esparcidos por las calles, dejando la zona prácticamente irreconocible. El nivel de devastación llevó a los especialistas a catalogar el evento como "el peor escenario posible", activando el nivel más alto de alerta.
Los rescatistas trabajaron a contrarreloj durante la madrugada, inspeccionando los restos de casas móviles y comercios ante los dramáticos reportes iniciales de personas atrapadas. Afortunadamente, los operativos concluyeron confirmando que todos los vecinos lograron sobrevivir bajo los escombros.
La emergencia también impactó instalaciones estratégicas, forzando la clausura de la base de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Aunque el personal militar resultó ileso y las aeronaves no sufrieron daños graves, el recinto permanecerá cerrado por tiempo indeterminado debido a los graves cortes en el suministro eléctrico y de agua.
Este violento suceso fue el pico máximo de un brote de clima extremo que generó al menos 17 tornados en la región central del país. Mientras la iglesia local Oakwood Christian Church recibe a los evacuados, la ciudad inicia la difícil tarea de reconstruir un barrio que lo perdió todo en cuestión de minutos.