Ubicado en Cádiz, Setenil de las Bodegas revoluciona el turismo con una arquitectura que parece imposible. A diferencia de otros pueblos, sus viviendas están incrustadas directamente en la roca, utilizando las formaciones naturales como techos y paredes que protegen a sus habitantes. Este diseño no solo es visualmente impactante, sino que ofrece una climatización natural perfecta para cualquier estación del año.
Caminar por la calle Cuevas del Sol es una parada obligatoria para disfrutar de la gastronomía local literalmente bajo toneladas de piedra. Además, el pueblo ha sumado recientemente un mural artístico para recibir a los viajeros que buscan la foto perfecta para sus redes. En Círculo Poltico, Emilia Iglesias, nos cuenta que es un destino que combina historia, sostenibilidad y un paisaje único en el sur de España.

