El mapa productivo argentino se redibuja mediante un acuerdo estratégico entre Santa Fe y Neuquén. Según detalló José Urrutia en su columna para el programa Sin Verso, la alianza ratificada por los gobernadores Maximiliano Pullaro y Rolando Figueroa consolida a 350 empresas santafesinas operando en Vaca Muerta.
Este fenómeno estructural trasciende la coyuntura: Santa Fe exporta servicios de ingeniería, maquinaria y logística de alta complejidad, convirtiéndose en el aliado indispensable del sector hidrocarburífero. Se trata de un caso de éxito de federalismo productivo donde la sinergia público-privada permite que las pymes lideren en el mercado global del shale.