Argentina alcanzó un hito financiero clave: el Riesgo País se ubicó por debajo de los 500 puntos básicos, alcanzando niveles que no se veían desde fines de enero. Esta baja, que llevó el índice a los 498 puntos, responde a la mejora en la calificación de la deuda argentina y a la suba sostenida de los bonos soberanos.
Para los mercados, este descenso reduce el costo del financiamiento y acerca al país a la posibilidad de emitir deuda internacional a tasas accesibles. Aunque la meta de estabilidad total se sitúa entre los 400 y 450 puntos, perforar la barrera de los 500 consolida un escenario de mayor previsibilidad económica.