Un estudio reciente encendió las alarmas en el ámbito de la educación y la salud mental infantil: uno de cada cuatro adolescentes participó en al menos un reto viral durante el último año. Este fenómeno, potenciado por el algoritmo de plataformas como TikTok e Instagram, preocupa a los especialistas por las graves consecuencias físicas y emocionales a las que se exponen los menores.
El factor neurológico: un cerebro en desarrollo
Durante una entrevista en El Interactivo, la psicóloga Anabella Serventi explicó más sobre el tema. Para comprender por qué los jóvenes se exponen a situaciones de riesgo, es fundamental analizar su desarrollo cerebral. La corteza prefrontal —el área responsable de controlar los impulsos, establecer filtros sociales, fijar reglas morales y medir las consecuencias futuras de los actos— no termina de madurar por completo hasta los 25 o 30 años.
Debido a esta inmadurez neurológica, los adolescentes no logran diferenciar con claridad entre un desafío inofensivo y uno peligroso. El resultado siempre se mide con la misma vara: conseguir likes, viralizarse y obtener validación externa.