El debate sobre la prohibición de los celulares en el ámbito educativo ha cobrado fuerza a nivel mundial, y Mendoza no es la excepción. Ante la creciente preocupación por la falta de concentración y el aumento de conductas aditivas en los más jóvenes, la diputada provincial Griselda Petri presentó un proyecto de ley para regular el uso de teléfonos celulares en las escuelas mendocinas. La iniciativa no busca una prohibición absoluta en todos los frentes, sino establecer pautas claras de convivencia según la edad cronológica de los estudiantes.
Restricciones por niveles y la postura de la DGE
Según el texto de la normativa, en el nivel inicial y primario la restricción sería casi total. Solo se permitirán excepciones justificadas por discapacidad, emergencias médicas o fines pedagógicos específicos bajo una estricta supervisión docente. Por su parte, en el nivel secundario la regulación aplicará durante el horario de clases, habilitando el uso del dispositivo únicamente si existe un propósito educativo explícito para la materia en curso.
El objetivo central es proteger la atención de los alumnos, fomentar el pensamiento crítico y mejorar los vínculos interpersonales directos en el aula, alejándolos de flagelos contemporáneos como el ciberacoso, el grooming y las apuestas online. En cuanto al régimen disciplinario, las sanciones se basarán en la Ley Provincial 7861, aplicando un sistema gradual.
El titular de la Dirección General de Escuelas, Tadeo García Zalazar, respaldó la medida y recordó que un intento previo de prohibición en 2008 fracasó por el contexto tecnológico de la época, muy diferente al complejo escenario actual dominado por las redes sociales y la hiperconectividad.