La industria cárnica argentina atraviesa un momento de expansión sin precedentes en las últimas décadas. Durante el primer trimestre de 2024, el país logró exportar un volumen total de 245.200 toneladas de carne vacuna, consolidando un crecimiento sostenido que posiciona al sector como uno de los motores económicos más dinámicos de la región.
Los destinos que impulsan el crecimiento
Este fenómeno responde principalmente a la fuerte demanda del mercado asiático, con China acaparando casi el 80% de los envíos. No obstante, el informe elaborado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca destaca que la diversificación hacia mercados como la Unión Europea e Israel también ha sido clave para alcanzar esta cifra, la más alta registrada en los últimos 57 años. El valor total de estas operaciones ascendió a 698 millones de dólares, lo que representa un alivio significativo para la balanza comercial.
A pesar de los desafíos logísticos globales, la eficiencia productiva de los frigoríficos locales ha permitido sostener un ritmo de faena que acompaña este boom exportador. Los especialistas señalan que, de mantenerse las condiciones actuales de competitividad y apertura comercial, el 2024 podría cerrar con un balance histórico absoluto. Este escenario no solo beneficia a los grandes exportadores, sino que tracciona a toda la cadena de valor, desde el criador en el campo hasta los centros de logística internacional, reafirmando la calidad de la carne argentina como una marca global indiscutida.