La misión Artemis II ha logrado un hito sin precedentes al superar la marca histórica establecida por la mítica Apolo 13, alcanzando una distancia de más de 400.000 kilómetros de la Tierra.
Según el periodista especializado Diego Córdova en diálogo con el programa Sin Verso de Ciudadano.news, este vuelo tripulado no es solo una validación técnica de la cápsula Orion, sino una ventana privilegiada hacia la cara oculta de la Luna.
El ojo humano frente a la cara oculta
Durante el histórico sobrevuelo, realizado a unos 6.000 kilómetros de la superficie lunar, la tripulación experimentó un silencio absoluto de comunicaciones de casi 30 minutos.
En ese lapso, la masa de la Luna funcionó como una barrera física frente a las antenas terrestres, permitiendo a los astronautas capturar imágenes de una zona que es imposible ver desde nuestro planeta. Córdova destacó un punto fundamental en su intervención: a pesar de los avances tecnológicos, el rango de colores y matices que percibe el ojo humano supera a cualquier sensor digital, lo que convierte esta observación directa en un tesoro informativo invaluable para la NASA.