Anant Ambani es el hijo menor del magnate Mukesh Ambani. El multimillonario lanzó una oferta para frenar la crisis ambiental en Colombia. Su plan es trasladar a su centro de rescate en la India a los 80 hipopótamos condenados a la eutanasia por el gobierno de Colombia. Estos animales son descendientes de los que importó el narcotraficante Pablo Escobar en los años 80.
Vantara: El refugio de lujo que espera a los animales
El Ministerio de Ambiente de Colombia anunció recientemente un plan de "eutanasia controlada". La medida, que ha generado fuertes críticas en la sociedad colombiana, busca eliminar a 80 ejemplares para proteger los ecosistemas locales. Ambani, que asegura que existe una responsabilidad ética de salvarlos, ofrece una salida humanitaria a un problema que lleva décadas sin solución estatal. El magnate afirma que los animales no eligieron las circunstancias en las que viven hoy.
Anant tiene 31 años y es directivo en el conglomerado Reliance Industries, con sede en Mumbai. Sus negocios abarcan energía, petroquímica, gas natural, comercio minorista, entretenimiento, telecomunicaciones, medios de comunicación y textiles. Además, lidera Vantara, un refugio de 1.400 hectáreas en el estado de Gujarat. Este lugar alberga a más de 2.000 especies rescatadas, incluyendo elefantes y felinos. El joven, que saltó a la fama por su lujosa boda de 2024, posee una fortuna que hoy se convierte en la única esperanza para la fauna de la Hacienda Nápoles.
La familia Ambani es sinónimo de opulencia extrema a nivel global. Su residencia en Mumbai, Antilia, es una torre de 27 pisos valorada en 2.000 millones de dólares. También posee una flota de aviones privados y una colección de autos de lujo que supera los 160 vehículos. Su influencia es tal que la boda de Anant en 2024 costó cerca de 600 millones de dólares. Este músculo financiero es lo que permite al heredero proponer operaciones logísticas que para cualquier gobierno serían imposibles de costear.
Los hipopótamos son una amenaza real para el río Magdalena. Dañan la biodiversidad nativa, afectando a especies como el manatí. Trasladar a estos gigantes de tres toneladas es un desafío logístico masivo. Ambani se ofreció también a financiar esta operación. Si el Gobierno acepta, se salvaría al grupo de 80 ejemplares con sentencia de muerte, pero quedarían unos 120 en libertad que, si continúan reproduciéndose, se estima que llegarán a 500 en 2030. El tiempo corre y la oferta de la India sigue sobre la mesa para evitar el sacrificio.