El crucero MV Hondius, escenario de un brote de hantavirus que dejó tres fallecidos, atracará en Tenerife en tres días. Ante la incertidumbre, el Ministerio de Salud español confirmó la aplicación de un cribado sanitario obligatorio. Este procedimiento consiste en una estrategia de detección precoz mediante pruebas rápidas a pasajeros asintomáticos para identificar casos latentes.
El operativo, coordinado con la OMS, incluye el aislamiento total de la embarcación y la evacuación controlada de sospechosos. Mientras los contagiados críticos fueron derivados a Países Bajos, el resto de la tripulación deberá superar este testeo antes de cualquier intento de repatriación bajo medidas de seguridad extrema.