El cofundador de PayPal, Peter Thiel, desembarcó en Argentina con una agenda que desafía los cimientos del sistema político tradicional. El magnate, referente de Silicon Valley y aliado ideológico de Javier Milei, se estableció en Barrio Parque para proyectar su visión de una "tecnocracia" donde las corporaciones podrían reemplazar las funciones del Estado.
Thiel sostiene que la libertad y la democracia son incompatibles, abogando por un futuro dominado por monopolios tecnológicos y el gasto militar. A través de empresas como Palantir y Anduril, impulsa el desarrollo de armas autónomas e inteligencia artificial, posicionando a la tecnología como el nuevo eje de control global por encima de las instituciones democráticas tradicionales.