"No Kings": El masivo estallido social en EE.UU. contra Trump que sacude al mundo

Millones de ciudadanos se movilizan en los 50 estados bajo el lema "No Kings". La escalada bélica en Irán y el aumento del combustible erosionan el poder de Donald Trump.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

30 Marzo de 2026 - 12:04

La movilización "No Kings" ha alcanzado una magnitud sin precedentes en la historia moderna de los Estados Unidos, con aproximadamente 9 millones de manifestantes distribuidos en todo el territorio. Este estallido social, que se gestó a mediados de 2025, representa un rechazo frontal a la gestión de Donald Trump, alimentado por el descontento ante las políticas migratorias y el asfixiante impacto económico de la guerra con Irán. Según el analista internacional Alberto Ruskolekier, la estabilidad de la Casa Blanca enfrenta su mayor desafío ante una presión popular que no deja de crecer.

La guerra de Irán y el "jaque mate" geopolítico

Ruskolekier explica que el conflicto bélico actual posee un trasfondo estratégico que trasciende las fronteras de Medio Oriente. Donald Trump busca debilitar a China, cuya economía depende críticamente del petróleo que fluye por el Estrecho de Ormuz. Al asfixiar el suministro iraní y ruso, Washington castiga indirectamente a Beijing, mientras Estados Unidos se consolida como el mayor productor mundial de petróleo, alcanzando los 13,4 millones de barriles diarios.

Sin embargo, el costo interno de esta estrategia es altísimo para el ciudadano promedio. El precio del galón de combustible aumentó un 30% en pocos meses, pasando de 2,90 a casi 4 dólares, lo que ha provocado que la aprobación presidencial se desplome al 40%. Ante este escenario, Trump ha lanzado un ultimátum definitivo: si el régimen de Irán no acepta su plan de paz, bombardeará la Isla de Kharg, destruyendo el 92% de la capacidad exportadora de crudo de ese país.

Con las elecciones de medio término fijadas para el 3 de noviembre, el panorama es incierto. Aunque los republicanos mantienen el control del Senado, la furia en las calles amenaza con arrebatarles la Cámara de Representantes. El mundo observa con cautela los movimientos de un Trump impredecible que parece dispuesto a redoblar su apuesta geopolítica a pesar del caos social.