La pasión por la Selección Argentina se enfrenta a una realidad ineludible: la economía doméstica. Un reciente informe de la consultora Giacobbe, analizado por Rebeca Miranda, expone cómo el fervor por el Mundial 2026 convive con la preocupación diaria por la inflación y la inestabilidad política.
Los datos muestran un límite claro al histórico rol del fútbol como anestesia social. Aunque las expectativas por el equipo se mantienen intactas, la prioridad absoluta de los hogares es llegar a fin de mes. El estudio revela que los desafíos del bolsillo y el contexto social hoy pesan mucho más en la opinión pública que cualquier resultado deportivo.