Lo que inicialmente se reportó como una emergencia médica en una vivienda del barrio Stella Maris, ha tomado un giro criminal luego de que los médicos detectaran traumatismos de cráneo y lesiones que no coinciden con un accidente doméstico.
Las contradicciones que cercan a la madre
El caso se originó cuando la madre del menor y su pareja informaron que el niño simplemente dejó de respirar mientras dormía. Sin embargo, los fiscales a cargo confirmaron un dato escalofriante: el cuerpo presentaba lesiones internas de hasta diez días de antigüedad. Este detalle es crucial, ya que el niño se encontraba en un proceso de revinculación judicial con su madre, una situación que ahora pone bajo la lupa el accionar de los organismos de protección.
El padre de Ángel ha sido tajante en sus declaraciones, asegurando que "al niño lo mataron" y denunciando que la justicia ignoró sus advertencias previas sobre el riesgo que corría el menor. Aunque por el momento no hay personas detenidas, la fiscalía ha ordenado el peritaje de los teléfonos celulares de los sospechosos para la próxima semana.
La clave del caso reside en los resultados complementarios de la autopsia, que determinarán si el golpe letal fue producto de un ataque deliberado.