La economía está redefiniendo el concepto de familia. Un informe reciente revela que el 68% de los millennials prefiere tener mascotas antes que hijos, motivados principalmente por el factor financiero. Mientras que criar un hijo en países como EE.UU. puede costar cerca de 300.000 dólares, mantener un animal es significativamente más accesible.
En Argentina, el contexto de salarios ajustados, alquileres elevados y dificultades para acceder a la vivienda profundiza esta elección. Los jóvenes optan por "perrijos" para obtener contención emocional y rutina, evitando la carga económica que supone la paternidad tradicional en el sistema actual.